Llega antes que nadie a tu ciudad.
Frisby España está abriendo sus primeras cocinas. No es una red consolidada con cientos de locales — es un proyecto que arranca, con la ambición de ser una referencia del pollo crujiente en Europa. Y eso significa una cosa: las mejores zonas todavía están libres.
El modelo es una cocina de delivery — sin sala, sin las cargas de un restaurante tradicional. Más ágil de montar, más ágil de gestionar. Tú aportas el conocimiento de tu ciudad; nosotros, la marca, el producto y el método.
Buscamos a personas con espíritu emprendedor, ganas de implicarse en el día a día y un vínculo real con su ciudad. La experiencia en restauración suma, pero no es imprescindible.
Tú no empiezas de cero.
La marca.
Una identidad reconocible, un universo visual con carácter y una propuesta clara: el pollo crujiente.
El producto.
Recetas, proveedores y estándares de cocina definidos. El crujiente sale igual en todas las cocinas.
Modelo de delivery.
Una cocina pensada para la entrega a domicilio: menos superficie y menos inversión que un restaurante con sala.
Formación.
Te formamos a ti y a tu equipo antes de abrir. Operativa, cocina y gestión, paso a paso.
Acompañamiento.
No te soltamos el día de la apertura. Apoyo continuo en operación, mejoras y novedades.
Marketing.
Campañas de marca, presencia digital y herramientas para hacer ruido en tu ciudad.
Del primer mensaje a la apertura.
Candidatura y pago.
1.250 €Rellenas el formulario con toda tu información y abonas la tasa de estudio. Sin rodeos: este es el punto de partida.
Estudio de dossier y territorio.
Analizamos tu dossier y el potencial de tu zona, y proyectamos las cifras de tu futuro proyecto.
Maximizamos tu financiación.
Trabajamos contigo para preparar el expediente más sólido posible de cara a tu financiación bancaria.
Firma y apertura.
Si el estudio sale adelante, firmas el contrato y te acompañamos hasta encender las freidoras.
El modelo económico, sin letra pequeña.
Creemos en la transparencia — también con las cifras. Estas son las condiciones de una franquicia Frisby, las mismas para todo el mundo.
El derecho a operar bajo la marca Frisby. La tasa de estudio que ya has abonado se descuenta de este importe.
Un porcentaje sobre la facturación que sostiene el soporte continuo, la I+D y la evolución de la marca.
Tu aportación al fondo nacional de marketing: campañas que dan visibilidad a toda la red.
El capital propio que necesitas aportar tú. El resto del proyecto se completa con financiación bancaria.
La horquilla que proyectamos para una cocina en una zona de alta densidad urbana no céntrica — barrios tipo Leganés, Getafe o L'Hospitalet, donde el delivery funciona a pleno rendimiento.
Es una estimación orientativa, no una garantía de resultados: la facturación real depende de la zona, el formato y la gestión. La proyección concreta de tu proyecto forma parte del estudio.
Con esa base, y según tu apetito de inversión y de endeudamiento, pones en marcha una dark kitchen — más ágil y de menor inversión — o un restaurante físico con sala. El formato lo decidimos juntos durante el estudio de tu proyecto.

